En un folleto publicado por la Conferencia Episcopal EE. UU. en el 2005, los Obispos explican las raíces bíblicas de la doctrina católica sobre la Pena de Muerte. El folleto empieza con la historia de la creación, la cual nos enseña que “todas las vidas son un regalo precioso de Dios” que debe ser respetado y protegido. Somos criaturas hechas a imagen de Dios y redimidas por Jesucristo, que fue crucificado.