Hermanas de San José del Noreste de Pennsylvania

November 29, 2011

En armonía con nuestra misión de unidad y reconciliación, nosotras -las Hermanas de San José del No­reste de Pennsylvania- declaramos nuestra oposición a la pena de muerte. Nos unimos a nuestras her­manas y hermanos de todo el mundo que denuncian la ineficacia de la pena de muerte como instrumen­to disuasorio para la delincuencia y que consideran la pena de muerte una violación de los derechos hu­manos.

Creemos que cada vida humana posee una dignidad intrínseca dada por Dios. Respetamos la vida desde su concepción hasta su muerte.  Estamos en sintonía  con el Papa Juan Pablo II y con la Conferencia Episcopal Católica Estadounidense, los cuales han afirmado claramente su oposición a la pena de muerte.

Reconocemos, todavía, las necesidades de ayudar y apoyar a las víctimas y a sus familias en su dolor y pérdida y de favorecer el perdón y la sanación.

Estamos conscientes de la violencia presente en nuestra sociedad y afirmamos que ésta necesita prote­gerse desde individuos que han demostrado ser peligrosos. Con todo, creemos también que enfrentar la violencia en sus raíces  y  aplicar correctamente el  encarcelamiento pueden ser medios para alterar efi­cazmente el ciclo de la violencia.

Nos unimos a nuestra iglesia y a líderes cívicos tomando acciones no violentas para la eliminación de la muerte aprobada por el estado y poniendo todos nuestros esfuerzos en reconocer y afirmar la digni­dad de cada vida.

(Aprobado por unanimidad por la Congregación el 20 de noviembre de 1999)