Por Msgr. Mario Toso, Secretario del Pontificio Consejo de Justicia y Paz
La pena de muerte es un argumento delicado y complejo que no puede ser relegado en la torre de marfil de las discusiones teoréticas o de los palacios decisionales. Es una cuestión que involucra e interpela a la entera sociedad humana, yo diría a nuestra humanidad, la civilización que somos, que habríamos de ser o que pensamos ser.

